martes, 19 de marzo de 2019

2 meses en Bogotá

Hace poco cumplí un par de meses en la capital colombiana y si bien es cierto que no he dado muchas noticias por las redes sociales por razones estrictamente personales, he estado trabajando y acostumbrándome a esta nueva vida poco a poco, además de seguir escribiendo en la sombra.

Los que me conocen saben que muy poco necesito tanto para ponerme de buen humor y sentirme la más optimista del mundo como para bajar a las tinieblas más oscuras y profundas. A veces tan solo una palabra, un gesto… o la falta de ello, es suficiente para ello.
Afortunadamente puedo contar con algunas personas a mi alrededor que me ayudan moralmente aún así no siempre se den cuenta y les estoy muy agradecida.

Gracias por estar allí chicos


Leí un artículo hace poco sobre algo que llevaba tiempo sintiendo: el hecho de que los demás nos vean fuertes en ocasiones se traduce, por parte de ellos, en un “aprovechamiento” de esta fortaleza. ¿Cuántas veces habré oído algo como “pero tu lo superarás, eres una guerrera y eres fuerte”? Pero sí, las fuerzas también se agotan también y una persona fuerte también se debilita y en ocasiones le cuesta mucho recuperar esas fuerzas. Todos confían en que nunca pasará nada porque, de puertas para fuera, sonríe. Muy pocos (cuando los hay) saben que pasa de puerta para dentro. 
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Como nos pasa a todos alguna vez, estoy en ese momento de mi vida en el que no tengo planes específicos para nada, excepto el de trabajar lo mejor que puedo el tiempo que me lo permita la empresa y la visa, así como cumplir promesas que hice. 

No sé cuándo volveré a postear en el blog. Como he dicho, he optado por ya no hacer planes y dejarme llevar, así que por lo pronto, les dejo con algunas fotos de Bogotá.














lunes, 11 de marzo de 2019

Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar, Luis Sepúlveda

Resumen
La novela cuenta las aventuras de Zorbas, un gato cuyo sentido del honor le conduce a comprometerse a criar un polluelo de gaviota. La madre, Kengah, una hermosa gaviota atrapada por un vertido de petróleo, le hace prometer al felino no comerse el huevo que acaba de poner, empollarlo hasta que nazca la nueva gaviota y enseñarle a volar. 
A Zorbas le ayudan sus amigos, una banda de gatos del puerto de Hamburgo. Cuando nace la gaviota le ponen el nombre de Afortunada.


Mi opinión
Una novela para todos: niños, adolescentes, adultos, personas mayores que, bajo forma de un cuento improbable (¿cómo podría un gato enseñar a volar a una gaviota?) habla de problemáticas muy actuales como por ejemplo la contaminación de las aguas o lo que podríamos calificar de racismo, a pesar de haber sido escrita en 1996.

A través de esta historia, el autor, Luis Sepúlveda, nos da una gran lección de tolerancia y solidaridad sin importar la raza o, en este caso, las diferencias biológicas.



Como siempre, les copio unos pasajes que me gustaron mucho:

- ¿Ah, sí? ¿Y qué es lo que comprendió? -preguntó el humano.
- Que sólo vuela el que se atreve a hacerlo -maulló Zorbas.

Es muy fácil aceptar y querer a los que son iguales a nosotros, pero hacerlo con alguien diferente es muy difícil y tú nos ayudaste a conseguirlo.



martes, 12 de febrero de 2019

Una escapada por París, Francia

Place de la Concorde
Siempre nos quedará París”, famosa frase de Casablanca que fue retomada en múltiples ocasiones y bajo múltiples formas… ¿será cierto?


Si es cierto que la capital francesa despierta un sentimiento especial en mi, no sé si sería capaz vivir más de dos o tres años allí. Sin embargo, cada vez que la ocasión se presenta, me gusta pasear por sus calles, sonreír al ver estas típicas terrazas de restaurantes “en rang d’oignons”, maravillarme ante Notre Dame de París, estremecerme en los Campos Elíseos al llegar al Arco de Triunfo, respirar el aire de Montmartre, escuchar el silencio en el Sacré Coeur, observar la multiculturalidad en todos los barrios, caminar por los muelles del río Sena y admirar estas barcazas convertidas en residencia donde me gustaría vivir un tiempo,…









¿Notaron que no mencioné la Torre Eiffel ni el Louvre?






En efecto, si no puedo negar que voy de vez en cuando a dar una vuelta por la Torre más famosa del mundo (y que el mejor momento para hacerlo es por la mañana cuando no hay nadie aún), París es mucho más que eso y muchos suelen olvidarlo. El Louvre lo visité hace unos años: está bien, es interesante, pero una vez es suficiente para mi.


En los últimos meses he tenido que ir a París varias veces para arreglar unos asuntos y aproveché para ir a ver algunos de los sitios turísticos que mencioné antes, más que nada porque no sé cuándo tendré la oportunidad de regresar allá.


Aquí pues les dejo con algunas instantáneas que tomé. Como verán, algunas son de famosos lugares (aunque faltan), pero otras sencillamente son fotografías tomadas por la calle, porque simplemente me gustaba lo que veía.


Espero que las disfruten.


Arc de Triomphe
Parada de Metro Bastille

Una de las bonitas sorpresas al pasear por la ciudad: la Iglesia Saint Augustin (San Agustin):




Adentrándome en Montmartre, una de mis zonas favoritas de la capital francesa:

La no suficientemente conocida Iglesia Saint-Pierre (San Pedro), donde los 7 fundadores de la Compañía de Jesús habrían pronunciado sus votos el 15 de agosto de 1534:









La famosa basílica del Sacré Coeur (Sagrado Corazón), donde los Templarios habrían custodiado secretamente La Corona de espinas de Jesucristo




San Miguel Arcángel


Y otro de mis rincones favoritos en París: Notre-Dame (aunque hay que armarse de mucha paciencia para entrar). La subida a las torres se ha de pagar pero se puede ingresar dentro de la catedral sin coste. Eso sí, no esperen mucho silencio debido al enorme número de visitantes. Si algo me gusta de las iglesias son sus vidrieras y, si ya en el Sacré-Coeur son bonitas, las de Notre-Dame son de las más bonitas que haya visto.




Las increíbles gárgolas, aunque Quasimodo siguió oculto



Algunos otros monumentos de París:



La Défense




Río Sena

Y sí, finalmente fui a la Torre Eiffel




Y a Ustedes, ¿qué les hace especial ilusión visitar en París? ¡Cuéntenme en los comentarios!